las palabras

A veces las palabras tienen un aire definitivo. Una no lo siente en el momento. Las ha dicho tantas veces ya, que la primera impresión es de una cierta normalidad que luego va cambiando con el paso de los minutos, a medida que vas comprendiendo que suenan, se sienten, lucen diferentes, como con más peso, más cansadas, aburridas de seguir saliendo siempre en las mismas condiciones, con idéntica resignación al cambio que vendrá a los pocos segundos. Y ahí es donde empiezas a sentir ese aire de definitivo, de rebelión, de: hasta aquí, esta vez sí nos mantendremos en lo que somos.