Sobre mi cabeza: halo solar

Me habría gustado hacer una crónica pequeña. Recrear el momento en que, cansada de caminar desde la Plaza de la Revolución, llegué de regreso al trabajo y me encontré caras de consternación y asombro maravilloso entre mis compañeras. Unas decían que era el anuncio del fin del mundo, otras, más movidas por la curiosidad, buscaban información en internet sobre el raro fenómeno que se materializaba sobre nuestras cabezas. A mí me dio por pensar en el blog y fui corriendo a buscar una cámara para capturar la primicia de eso que luego supe se llamaba un HALO SOLAR.

Aquí les va una de las imágenes que pude tomar en medio de la calle, y un poco de explicación, porque, al igual que muchos cubanos -imagino- soy una cuasi ignorante en lo que a cuestiones astronómicas se refiere:

“El meteorólogo Ernesto Chang Bermúdez, del Centro Meteorológico Provincial (CMP), explicó que lo observado fue un anillo de luz circular generado por un proceso físico de reflexión y refracción asociado a los pequeños cristales de hielo existentes en las nubes (cirros) de la alta atmósfera. […] Los halos resultan anillos que tienden al color blanco o exponen tonalidades pálidas, como consecuencia de encontrar una refracción tan clara que separa los colores y los hace visibles, y al contrario de los que ocurre en el Arco Iris, es el rojo y no el azul el que está en el interior del círculo”.

Tomado del holguinero periódico Ahora.