Confesiones para el 2013


 
CONFIESO  que he estado pensando en el 2013 desde hace casi dos meses. Hasta me había hecho una lista larguísima de los lugares a los que quiero ir, las metas que quiero cumplir, las personas con quienes quisiera compartir estos 361 días que siguen. Pero el 30 de diciembre, repasando los anteriores, me di cuenta que en el 2012 experimenté los cambios más importantes que he vivido en los últimos años, y todos vinieron de la mano de circunstancias y objetivos que ni siquiera imaginaba en enero. 


En este año tomé decisiones difíciles y dolorosas, abandoné o pospuse proyectos importantes, le di un giro de 100 grados a mi proyecto de vida, conocí a varias personas que hoy son algunos de mis amigos más cercanos, trabajé (y sufrí ) por primera vez en la realización de un documental, retomé viejas amistades… y nada de eso fue previsto, planeado, cronometrado. 

Así que volví sobre mi lista de planes para el 2013 y prácticamente la borré toda. Apenas agregué uno o dos, los más importantes:

         1. Este año me propongo completar los proyectos en que me involucre, de principio a fin.

         2. Este año me propongo ser más yo.

        3. Este año me propongo aceptar, abrazar, dar la bienvenida a lo inesperado, lo desconocido, lo ignorado.


Ya, esos son mis propósitos para este 2013, luego les iré contando.